La cueva de İnsuyu: la primera cueva turística de Turquía
A 13 kilómetros al sureste de la ciudad de Burdur, en las estribaciones de los montes Taurus occidentales, se esconde İnsuyu Mağarası, una cueva que ostenta varios récords turcos. Es la primera cueva del país abierta oficialmente al turismo: ya en 1966 se instalaron aquí caminos de hormigón, barandillas e iluminación. La cueva es conocida no tanto por sus estalactitas como por su sistema de lagos subterráneos: hay nueve, y cada uno tiene su propio nombre. Durante muchos años, se consideró que el agua de estos lagos tenía propiedades curativas.
Historia
Los habitantes locales conocían desde hacía mucho tiempo la existencia de la cavidad en el valle de Çatalağıl: los sumideros kársticos en esta parte de la provincia de Burdur eran un elemento habitual del paisaje. Sin embargo, el descubrimiento científico de la cueva no tuvo lugar hasta 1952: el hidrogeólogo Temuçin Aygen, que realizaba trabajos de prospección en la zona, exploró el sistema y elaboró la primera descripción detallada.
En 1966, İnsuyu se convirtió en la primera cueva de Turquía equipada para recibir visitas masivas. Esta medida formaba parte de un programa nacional para el desarrollo del turismo espeleológico, al que Turquía se dedicó antes que muchos países de la región. En 1976, la cueva obtuvo el estatus oficial de monumento natural protegido.
El final del siglo XX y el comienzo del XXI resultaron ser tiempos difíciles para İnsuyu. La perforación activa de pozos en el valle de Madıma redujo el nivel de las aguas subterráneas, y el Gran Lago perdió unos 7 metros de profundidad. En 2014, varios pequeños lagos se secaron. En diciembre de ese mismo año comenzaron las obras de restauración y, para el verano de 2015, el nivel del agua se había recuperado parcialmente: la cueva volvió a abrirse al público.
Qué ver
La parte turística y la sala de estalactitas
La parte de la cueva abierta al público se extiende a lo largo de 597 metros, mientras que la longitud total del sistema se estima en 8 100 metros; la mayor parte de este sigue bajo la tutela de los investigadores. En la ruta turística se pueden ver estalactitas, estalagmitas, columnas, cortinas de gotas y formaciones cristalinas de calcita. El color de la roca varía del blanco al gris claro, y la textura recuerda a cascadas congeladas.
Nueve lagos
El principal orgullo de İnsuyu son sus lagos subterráneos. En la ruta principal hay tres grandes lagos: «Büyük Göl» (Gran Lago), con una superficie de unos 512 m², «Dilek Gölü» (Lago de los Deseos) y «Gaz Gölü» (Lago de Gas). Fuera de la zona turística se encuentran también el «Crystal Lake», el «Lake of Hope», el «Lake of Eternity» y otros. Los nombres los han dado los investigadores y los guías locales, y cada lago se distingue realmente por su forma, transparencia y tono del agua.
Propiedades del agua
En el pasado, se bebía el agua de İnsuyu: se creía que ayudaba a tratar la diabetes y las enfermedades estomacales. Hoy en día no se recomienda bañarse ni beber el agua, pero la transparencia de los lagos es tan alta que, con la luz adecuada, se puede ver el fondo a varios metros de profundidad.
Datos interesantes
- İnsuyu es la primera cueva turística de Turquía, abierta al público en general ya en 1966. Antes de ella, las cuevas del país solo eran visitadas por espeleólogos.
- La longitud total del sistema es de 8 100 metros, pero solo 597 metros están abiertos al público. La mayor parte de las galerías subterráneas siguen siendo objeto de estudio por parte de espeleólogos e hidrogeólogos.
- La cueva se encuentra a 1 230 metros sobre el nivel del mar, lo que la convierte en una de las cuevas turísticas de mayor altitud de Turquía.
- En 2014, varios lagos pequeños se secaron casi por completo debido a la perforación excesiva de pozos en los alrededores. Las medidas activas para restaurar el régimen hídrico dieron resultado ya en 2015.
- El nombre popular İnsuyu se traduce aproximadamente como «agua humana»: los lugareños creían que el agua tenía propiedades curativas y la utilizaron para beber durante muchas décadas.
Cómo llegar
La cueva se encuentra en la provincia de Burdur, cerca del pueblo de Çatalağıl. Desde la ciudad de Burdur, la forma más cómoda de llegar es en coche: 13 km por la carretera D-685 en dirección a Antalya, y luego siguiendo las indicaciones hacia İnsuyu Mağarası. El trayecto dura unos 20 minutos.
Llegar en transporte público es más complicado: no hay autobuses directos, hay que coger un taxi desde Burdur (aproximadamente 200-300 liras por trayecto). El aeropuerto más cercano es el de Isparta Süleyman Demirel (a unos 70 km); el más grande es el de Antalya (a unos 200 km). Coordenadas GPS de la cueva: 37.6594° N, 30.3742° E.
Consejos para el viajero
En el interior de la cueva se mantiene una temperatura fresca de unos 13-15 °C durante todo el año, lo que es notablemente más frío que la temperatura exterior en verano. Lleva un jersey o una chaqueta, especialmente si tienes pensado quedarte un rato junto a los lagos. El calzado debe ser antideslizante: los caminos de hormigón están cubiertos de condensación y, en algunos puntos, húmedos.
El recorrido no es complicado, pero incluye subir y bajar varias decenas de escalones. Las personas con problemas respiratorios (asma, alergias a la humedad) deberían evaluar su estado de salud con antelación. Recorrer toda la parte turística lleva entre 60 y 90 minutos, incluyendo las paradas para hacer fotos.
La mejor época para visitarlo es la primavera y el otoño. En verano, debido a la afluencia de turistas que huyen del calor del valle, puede haber mucha gente; en invierno, a veces la carretera de acceso se hiela. Es conveniente combinar la visita con un recorrido por Sagalassos, Salda Gölü y el museo arqueológico de Burdur, donde se conservan los hallazgos de Hacılar, uno de los asentamientos neolíticos más antiguos de Anatolia.